infidelidad virtual

 

La infidelidad también puede ser virtual



Una relación de pareja sana implica que se una por intencionalidad y esta estará unidad por diversos elementos y situaciones que la pareja considera pertinentes para su funcionamiento como tal, algunos tradicionales son: los hijos, un proyecto de vida, la compra de un bien inmueble, soporte afectivo, soporte económico, vinculo sexual, etc.

Cuando hablamos de una infidelidad tradicional, se da esta cuando se involucra un tercero en la relación e implica mayormente un vínculo sexual – afectivo, si no hubiera afecto, esta relación seria mayormente de tipo comercial – transaccional.

Las relaciones de pareja de índole virtual en estos momentos se han incrementado. Los medios digitales en estos momentos contribuyen a aquello, a través de las diversas plataformas como: Zoom, WhatsApp, Skype, entre otras.  Las relaciones virtuales presentan ahora acceso a detalles, regalos, transferencias de dinero, etc., la pareja comparte video llamadas, fotografías, videos, etc.

Es necesario notar que una relación virtual de pareja tiene un tiempo limitado de vida, si esta no se consolida en el plano de lo real, algunas parejas sobrellevan una relación de largo plazo, pero, a costos altos.

Es importante mencionar que las personas somos: pensamiento, emoción, pulsión y vinculo sexual. En el ámbito virtual se puede sostener con un nivel de precariedad el pensamiento y emoción en la relación de pareja virtual, la pulsión se puede canalizar por un tiempo, pero el contacto, la piel y relación propiamente sexual (coito mas afecto) tiene un tiempo limitado si los amantes no la concretizan.

En el panorama descrito, la relación de infidelidad virtual, también es viable, pero con limitaciones, lo que implica que si, existe la infidelidad virtual, con implicancias en lo real, donde la infidelidad virtual ha generado conflictos en la relación presencial.